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Estamos ante el símbolo de una ciudad, el símbolo de lo que fue el Califato de Córdoba, y el edificio más emblemático de la ciudad, y junto a la Alhambra de Granada, el legado más importante y mejor conservado de la ocupación musulmana de la península ibérica. La Mezquita de Córdoba es la seña de identidad de esta ciudad monumental. La mezquita de Córdoba se comenzó a edificar en el siglo VIII, pero su construcción definitiva tuvo lugar en el Siglo de Oro de la ciudad, durante el periodo del Califato de Córdoba, en los siglos X y XI. Este templo, que pasó de Mezquita a Catedral tras la expulsión de los árabes, se terminó de construir en el Siglo XVI, ocho siglos después de su inicio, es por ello que aquí vemos elementos típicos del renacimiento que se unen a su estilo original, el árabe.
El edificio sobre el cual comenzó a construirse la Mezquita era una basílica de la época de los visigodos, que representa la primera etapa de este monumental edificio. La segunda etapa tiene lugar cuando Abderraman III la convierte en todo un símbolo de una ciudad que se codeaba con las ciudades más importantes del continente y de Al Andalus, y la tercera viene con los Reyes Católicos, cuando estos la convierten en Catedral. En este momento la Mezquita pasa a ser la Catedral de Santa María de Córdoba.
La Mezquita cuenta con más de 23000 metros cuadrados de superficie, lo que la convierte en una de las más grandes del mundo. Está considerada como una de las maravillas de España.
Dentro de la Mezquita debemos distinguir el Patio de los Naranjos, que conserva su estilo mudéjar, la bóveda de la catedral, del Siglo XVI, y el tesoro de la catedral. |